DECLARACIÓN INSTITUCIONAL DE LA COMISIÓN DELEGADA DEL CONSELLO DE COMUNIDADES GALEGAS EN APOYO A LA CONSTITUCIÓN ESPAÑOLA EN SU 40 ANIVERSARIO

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Barcelona, 13 de diciembre de 2018.

El pueblo gallego es solidaridad, esfuerzo y trabajo común. Es unión y generosidad. Con esta vocación, nuestros padres y abuelos crearon y lograron mantener activos los cerca de doscientos centros gallegos que hay esparcidos por el mundo.

“Hermanar” es probablemente la palabra que más se repite en los estatutos de la mayor parte de las entidades que representamos. Estrechar los lazos, abrir Galicia al mundo y difundir la cultura gallega son los objetivos que compartimos. Nuestro fin no es otro que convertir cada rincón en el que hay un gallego en un hogar para todos ellos, para todos nosotros. 

Nuestra voluntad mayoritaria sigue siendo trabajar en conjunto en lugar de caminar en soledad y, por eso, no podemos compartir cualquier iniciativa que promueva o facilite la división o la ruptura de nuestro país. En consecuencia, rechazamos alguna de las decisiones que se están tomando desde el Centro Galego de Bruselas, al que pedimos que reflexione sobre su papel y sobre su responsabilidad como parte de la comunidad gallega. 

La convivencia de Galicia, y de Galicia como parte de España, sigue estando garantizada en nuestra Constitución. Por eso, los miembros de la Comisión Delegada del Consello de Comunidades Galegas reafirmamos nuestra leal adhesión a la Constitución española en su 40 aniversario. 

La Carta Magna, ratificada el 6 de diciembre de 1978, no constituye únicamente el marco normativo que rige las normas de convivencia entre todos los españoles, sino también la expresión máxima de solidaridad y unión de la diversidad de culturas, pueblos y tradiciones que a lo largo de la historia han creado un Estado sólido.

Las cuatro décadas de vida de la Constitución española suponen la oportunidad perfecta para renovar nuestro compromiso con los valores que defiende y que permitieron a España, nuestro país, preservar y fortalecer su democracia a lo largo de los años.

El clima de acuerdo y fraternidad, de voluntad de avanzar, mejorar y sumar en el que se forjó este marco normativo, fue un referente –y aún lo es– para millones de personas que comprobaron con ilusión el dicho imperecedero de que la unión hace la fuerza.  

En Barcelona, a 13 de diciembre de 2018

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