A visión do proxecto segundo os fotógrafos

«Un camino, 13 miradas» surgió como un proyecto de fotografía documental que a los seis fotógrafos participantes les llevó tiempo preparar para que el resultado final de las imágenes fuera lo que son: un retrato documental digno de visitar.

El trabajo de campo realizado por los fotógrafos del Camino permite dar a conocer rincones de Galicia hasta hace poco apenas conocidos. Julio Villarino, uno de los fotógrafos gallegos que participó en este proyecto, afirma que los extranjeros que observan las fotografías «no se imaginan que nuestra cultura sea tan variada».

Escondite patente que la cultura gallega vende, y mucho. «Existe un intercambio de culturas total, hay un mestizaje muy grande, y la gente por lo general responde muy bien», apunta Xulio Villarino. Dependiendo del país en el que estuviera la muestra, el interés por la fotografía presentaba un aspecto u otro: Por ejemplo, en Polonia,» se notaba un mayor interés por todos los aspectos de la exposición que fueran de carácter religioso. Con todo, Villarino destaca la positividad que tuvo esta muestra itinerante por Europa: «Es el trabajo de mayor envergadura que hizo del Camino de Santiago. Si reflexan muchos aspectos. Este tipo de fotografía documental es perfecta para eso». Y añade: «Es una de las mejores maneras de acercar el Camino a la gente, al público que no lo conoce».

Para Villarino, este trabajo de campo «es uno de los proyectos documentales más interesantes y que llevan» «su tiempo de producción». De hecho, la muestra lleva recorriendo desde el 2006 diferentes ciudades europeas, con lo cual ya desde el 2004 muchos de los fotógrafos gallegos comenzaron a preparar el proyecto fotográfico. «El primer año me dediqué a retratar todos los tópicos del camino» dice Villarino, el brazo del Apóstol, la comida típica, etc. Después, ya en el segundo año me centré en la figura del peregrino y todo lo que la rodea».

Tino Viz se interesó especialmente por el elemento antropológico: «Pienso que es lo más importante, es el gancho para vender la diferencia. Y eso es lo que pretendo mostrar en mis fotografías».

Una colaboración femenina por cada país
No es casual que en cada ciudad donde recalaba la muestra «Un camino, 13 miradas» se uniera una fotógrafa extranjera para contrastar la visión gallega del camino. Se trata de un trabajo en conjunto, donde cada artista aporta su visión del camino. Para Tino Viz, fotógrafo de la exposición que estuvo presente en la inauguración de Bergen y Praga, el trabajo resultante que se aprecia entre las fotografías de los gallegos y las de las artistas convidadas es muy distinto, ya que «cada uno desarrolló su óptica propia para enfocar el camino de una manera».

El fotógrafo Tino Martinez considera los retratos de las fotógrafas extranjeras como algo «literalmente opuesto, ni mejor ni peor. Es completamente distinto». Viz añade: «Luego cada uno desarrolló su óptica propia para enfocar el camino de una manera». En el contraste entre las fotografías está la peculiaridad y el interés de esta exposición.

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