La comunidad gallega de Chile busca a todos los emigrantes a través de las redes sociales

  • El secretario del Lar Gallego, Francisco Guillermo Bustos Palomino, relata lo ocurrido en la noche del sábado 27 de febrero, cuando fue consciente de «cuán pequeños somos ante el carácter intempestivo de la Tierra».

«No es fácil vivir una experiencia como un terremoto y posterior tsunami (maremoto). Eran las 3.30 de la madrugada del sábado 27 de febrero y nos sorprendió a la gran mayoría en nuestras casas durmiendo, un sismo de tal magnitud y destrucción que tiene a todo Chile alterado. Los gallegos y la comunidad española de Chile han vivido esta situación dramática, como todos los habitantes de este largo, angosto y hermosos terruño (no contamos con datos de heridos, muertos o con problemas específicos, solo globales a nivel de la Autoridad).

Solo tres minutos bastaron, que fueron interminables e indescriptibles, para saber cuán pequeños somos ante el carácter intempestivo de la Tierra, que cuando quiere ocupar su espacio no hay nada que la detenga. La fuerza destructiva que emanó desde el interior del mar frente a Cobquecura, Cauquenes, en la Octava Región del Maule, nos dejó un mensaje de tristeza y caos. No se puede dimensionar el daño y temor de las personas al estar indefensos, ante un fenómeno del que no se tiene control ninguno, ni menos el cuándo, cómo y por qué.

Después de este desastre de la naturaleza, el país se encuentra sumido en lo que representa manejar una tragedia de estas proporciones. Este sismo afectó a las Regiones de Santiago (Metropolitana); Valparaíso; Libertador Bernardo O Higgins (Rancagua); Maule (Talca); BioBío (Concepción) y La Araucanía (Temuco), siendo las más afectadas Maule y BioBio (con 8,8 grados Richter y olas de gran tamaño), respectivamente.

En Santiago hay daños en diferentes lugares y de todo tipo, al igual que en Valparaíso y en sus alrededores. En la medida que se avanza hacia el sur, por el sector de la costa, entre el límite de Valparaíso y Rancagua, el perjuicio va aumentando en intensidad, especialmente en los poblados agrícolas o caletas de pescadores o de menores recursos y calidad de la construcción. Esta tragedia natural es la peor en los últimos 50 años y los 8,5 grados Richter en Santiago, nos indican, que ha sido la catástrofe más importante durante estos tiempos. El terremoto del sábado es considerado uno de los que mayor impacto y desastre ha causado en la comunidad, siendo el quinto a nivel mundial (a la fecha llevamos cuantificados 2.000.000 de damnificados y más de 740 muertos, cifra preliminar del Gobierno).

Hemos tenido cortes de luz, calles, caminos, autopistas y desplazamiento de puentes, acompañado de escasez de agua, alimentos, combustible y de servicios básicos.

En aquellos lugares cercanos a la zona del epicentro, Curicó, Talca, Linares, Iloca, Peyuhue, Constitución, Cauquenes, Concepción, Talcahuano, Tomé, Lota, Dichato y otras comunas o ciudades aledañas, en las regiones del Maule y BioBío, todo fue mayor, dado que se dieron las dos condiciones de -sismo y maremoto- y por cierto la escasez es notoria, respecto a otros lugares.

El gobierno central y regional, se encuentran trabajando en las distintas instancias y niveles, que la legislación nacional permite para estas catástrofes. Se ha suspendido el Festival de la Canción de Viña del Mar, los actos culturales, recitales, deportivos y eventos masivos, hasta nuevo aviso de la autoridad competente, según el Ministerio del Interior y se ha facultado toque de queda en la Regiones del Maule y Biobío, para evitar desmanes y saqueos. En la Colectividad Gallega, hasta la fecha no conocemos personas fallecidas, ni en situación de gravedad extrema prodcuto del terremoto y maremoto, sin con daños de casas, departamentos, negocios y murallas divisorias (algunos con más daños que otros).

Escenas cotidianas
En el aspecto personal y como familia nos vimos afectados por fisuras en las murallas, en los cielos de los techos de las habitaciones y trizaduras de cornisa en el techo de la casa, pero todo solucionable. También, tratamos de comunicarnos con gallegos avecindados en Santiago y solo pudimos tener noticias de algunos de ellos, que afortunadamente están sin problemas, lo que no quiere decir, que existan otros que sí los tengan.

Respecto a la comunidad gallega de Valparaíso, nos hemos comunicado con Don Sergio Pinto y de acuerdo a su información no habrían miembros del colectivo con dificultades, como las vistas en los noticieros de televisión, ni similares. En provincia hay gallegos, pero en menor cantidad y en las zonas más afectadas por el sismo es reducida su presencia. Estamos utilizando las redes sociales de la mejor forma para estar enterados de los acontecimientos, novedades y noticias de interés para los gallegos y la comunidad en general.

Finalmente, creemos que nadie está preparado para un suceso de estas características. Estos son los momentos en que debemos estar unidos, ser solidarios y compartir con los que requieren de ayuda.

La reconstrucción, comenzó a operar con el nuevo gobierno, apenas se hicieron cargo de este y no es fácil para nadie, tomar un país en estas condiciones, ya que, lo que no ocurió con el terremoto el maremoto lo devastó, especialmente en el borde costero.

El futuro
Chile es un país estructurado y con normas para todo (puede que sea lento en algunas cosas, como en procedimientos y leyes). El país y la gente esperan que los que conducen Chile, el Gobierno, las Autoridades, los diferentes partidos políticos y sus representantes, etc. se pongan a trabajar duro y sin descanso. No palabras, acción. También se generan expectativas en el nuevo Presidente de la República y de su Gobierno (está claro que el país requiere de la colaboración de su gente, del espectro político, de otros países, de organismos internacionales, de los medios de comunicación). En fin, todos somos necesarios».

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