Riazor revivirá el duelo que cambió la Liga

El Dépor se conjura para volver a frustrar al Madrid el sábado.

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El 3 de octubre de 1992 la historia del Dépor dio un vuelco. Retornado a Primera una temporada antes, con una plantilla formada por jugadores rebotados de otros clubes, un histórico ex futbolista en el banquillo, dos internacionales brasileños y los canteranos Fran y José Ramón, nadie daba un duro por aquel equipo. El Real Madrid se colocó 0-2, como estaba previsto; pero los de Arsenio se saltaron la lógica y remontaron hasta el 3-2. Aquella pirueta victoriosa cambió su destino para siempre. Antes del partido había mucho deportivista-madridista, pues era habitual entonces combinar ambas filiaciones, pero tras aquella jornada memorable todo cambió.

Había nacido el Superdépor. A Coruña ya solo tenía un equipo, y ya no era perdedor, sino ganador. Como si le hubiese caído un hechizo encima, el Madrid empezó a coleccionar frustraciones en Riazor a partir de aquella noche. Es cierto que los blancos ganaron a los coruñeses el Teresa Herrera de 1994 (0-1), pero hasta la pasada temporada su último triunfo oficial en A Coruña se remontaba al 2 de noviembre de 1991 (0-3 en Liga).

La racha que inició el Superdépor en 1992 no tardó en convertirse en la favorita de la afición. Para muchos esta serie inabordable contra los blancos acabó por fraguar en el primer motivo de orgullo para presumir más allá de Pedrafita; para muchos, incluso, tuvo más valor que el par de Supercopas que lucen en las vitrinas del club. Y es que destacarse como la bestia negra del Madrid es casi tanto como un título. Si la eterna comparación con el Barça genera períodos en la Liga de madriditis y barcelonitis, los 19 años de derrotas en Riazor solo frustró a un club incapaz de quitarse de encima el maleficio.

Quién lo iba a decir en los setenta y ochenta, cuando, con el Dépor en Segunda, cuentan las crónicas que el equipo blanco era el único que llenaba el municipal coruñés en los Teresa Herrera. Aquel Bernabéu a la gallega, como se le conocía, cambió en 1992 a campo hostil. Y casi una garantía de fracaso: Casillas, quien el sábado volverá a defender la portería de su equipo una vez cumplido su partido de sanción contra el Levante, sufrió cinco antes de la victoria de la pasada campaña. ¿En un campeonato de nuevo desnivelado por qué A Coruña no puede citarse con una noche mágica?

 

Fonte: La Voz de Galicia  |  Foto: www.canaldeportivo.com

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