La formación superior en la comunidad gallega es cada vez más demandada por los estudiantes extranjeros
En los últimos años, la cifra de estudiantes que acuden hasta las universidades gallegas ha aumentado significativamente. Tan solo a la Universidade de Santiago han llegado en este último año cerca de 1.300 alumnos extranjeros gracias a un programa de intercambio internacional. Las tres universidades gallegas ofrecen, cada vez en mayor medida, becas para estudiantes que acuden de hasta 50 países distintos. Este espíritu emprendedor es el que impulsa a venir a los miles de jóvenes que elijen como destino Galicia a la hora de realizar sus estudios fuera de su país de origen.
Mariana Pires es una periodistan nacida en Río de Janeiro que ha viajado a Galicia con el objetivo de completar sus estudios de Comunicación. «Conocía Galicia por parte de mi hermano, que decía que era un sitio tranquilo, con mucha playas y relativamente barato para vivir y estudiar», señala la estudiante que acaba de concluir un máster de Edición en Periodismo. «Sabía que la Universidade da Coruña era una de las mejores de la provincia», relata la carioca. Respecto a la formación que ha recibido, la joven comenta que durante el máster ha estado en contacto «con periodistas que están en el mercado laboral» y que le «aportan mucho con sus experiencias». Además de estas «experiencias prácticas» en cuestión, la joven añade que «la posibilidad de hacer prácticas en un medio de comunicación es un diferencial para la formación».
Diferencias
Mariana Pires confiesa que lo que menos le ha costado al llegar a Galicia ha sido adaptarse al idioma y, lo que más, acostumbrarse al frío. «Que mal lo pasé al principio. Me acuerdo que al salir de casa parecía una cebolla, llena de capas, con una camisa, un jersey, un abrigo, guantes...», cuenta Mariana Pires, quien quiere aprovechar su estancia en la comunidad gallega para ahondar ahora en su cultura. «Me he apuntado hace una semana a un curso de gallego. Y, aunque sea parecido al portugués de Brasil, me resulta un poco complicado aprenderlo, ya que la gramática de los dos idiomas presentan muchas diferencias».
Cuando se le pregunta si tenía algún prejuicio antes de venir a Galicia, Mariana Pires reconoce que se sorprendió, pero para bien: «Al contrario de lo que me decían de que los gallegos eran muy cerrados, las personas me parecieron muy majas, muy abiertas y siempre listas para ayudar», señala. «Unas cuantas veces no sabía donde estaba una calle y, cuándo preguntaba cómo hacía para llegar hasta allí, siempre los peatones me ayudaban», comenta. Igual en el lugar donde realiza el Máster. Allí, Mariana Pires cuenta con otra joven compañera que vino a Galicia por el mismo motivo formativo, María Alves. «Antes de venir a estudiar ya tenía un contacto con un profesor, quien se interesó por mí, y eso me motivó. Además, Galicia me encantaba», confiesa la recién Licenciada de Periodismo.
Más formación
Respecto a la formación, ella considera que había comenzado un máster en Brasil y que el que actualmente está realizando en Galicia «es mucho más práctico». «La traba principal con la que me encontré es el idioma, -confiesa la carioca que no había estudiado español-, pero es sencillo. Me fui haciendo poco a poco y nunca pensé dejar el curso». «En principio, las clases en castellano y gallego me parecieron algo complicadas; no obstante, las semejanzas que hay entre los dos idiomas [por el portugués] me ayudaron. No tengo dificultad ninguna para hablarlo». Cuando se le pregunta a cualquiera de estas dos jóvenes si recomendarían la experiencia de formarse en el extranjero, se muestran muy sorprendidas. «Por supuesto», asienten ambas.
Estrechar lazos
«Nunca hay que temer al futuro, porque el futuro está en vuestras manos». Con esta frase, el presidente de la Xunta, Alberto Núñez Feijoo, abría el I Congreso da Xuventude Galega en el Exterior, celebrado en Buenos Aires, a finales del pasado 2009. Con el fin reforzar el fortalecimiento de los lazos entre Galicia y los países latinoamericanos, Feijoo consideraba que «la educación es la clave» a la hora de mantener el contacto con la comunidad gallega. Por ello, desde la Xunta de Galicia se han seguido fomentado en estos últimos años las ayudas para la realización de estudios universitarios y de formación profesional para los extranjeros en nuestra comunidad. Ahora, en Galicia se forman universitarios de todos los continentes, desde latinoamericanos (brasileños, mexicanos, argentinos y chilenos) hasta jóvenes orientales, de Japón o, incluso, de Corea del Sur.


