Antonio Rodríguez Miranda: «El voto rogado hay que eliminarlo, está limitando los derechos de ciudadanos en el exterior

Transcripción de la entrevista al secretario xeral da Emigración publicada hoy en el periódico 'La Voz de Galicia'.

«Galicia tiene un problema demográfico, pero los gallegos que marcharon pueden volver se ponemos las condiciones adecuadas».

Antonio Rodríguez Miranda, secretario xeral da Emigración de la Xunta de Galicia. Foto: Xoán A. Soler
Antonio Rodríguez Miranda, secretario xeral da Emigración de la Xunta de Galicia. Foto: Xoán A. Soler
Listen to this page using ReadSpeaker
Santiago de Compostela, 12 de diciembre de 2016.

Antonio Rodríguez Miranda confiesa ser un «apasionado del trabajo en el exterior», así que, cuando el presidente Feijóo le comunicó que seguiría en esta nueva legislatura al frente de la Secretaría Xeral da Emigración de la Xunta, su reacción fue de alegría. Alegría y «agradecimiento al presidente y, sobre todo, a los gallegos en el exterior».

-El jueves se presentaban en el Parlamento los presupuestos de su departamento. ¿Hay novedades?
-La principal novedad de los presupuestos del próximo año es el refuerzo de las líneas de trabajo para favorecer el retorno de nuestra gente, que salió en diferentes momentos del tiempo, para que ahora que empezamos la recuperación económica se puedan reincorporar a Galicia. Eso nos lleva a intensificar las líneas de retorno, tanto las que están ya en marcha como otras nuevas. Y otra parte es la inclusión de un importe de 500.000 euros para las becas de excelencia para la juventud exterior, que tratan de que los jóvenes que están fuera, tanto los que marcharon de manera reciente como los de segundas o terceras generaciones, puedan venir e incorporarse al mercado laboral. Galicia tiene un problema de demografía claro pero podemos tener una ventaja, que es la presencia de los gallegos en el exterior y que, si ponemos las condiciones idóneas, pueden volver.

-¿El tejido económico de Galicia está preparado para eso?
-Es un camino que estamos andando. La mejora económica de Galicia está ahí y tenemos que ir dando pasos. Es un trabajo no sólo nuestro, sino transversal, y sobre todo de la Consellería de Economía, pero yo estoy convencido de que la recuperación se va a asentar.

-El perfil de los emigrantes cambió en los últimos años porque marchó mucha gente joven. ¿Tuvo la Secretaría Xeral que adaptarse a estos cambios?
-Todos somos conscientes de que pasamos una grave situación de crisis económica y es cierto que hubo gente que marchó y personas que habían regresado y que volvieron a salir. Pero hay que matizar mucho esos datos, porque Galicia vuelve a ser la comunidad española con menor emigración de toda España y porque entre los que marcharon hay también muchos mayores de 65 años que no dejaron Galicia por motivos económicos, sino para estar con los hijos que están fuera.

-La oposición lo acusó en el Parlamento de descuidar a los emigrantes retornados
-Yo creo que para nada. El contacto es continuo y también directo, en problemas como los que se están dando con las personas que volvieron de Venezuela y que tienen dificultades con sus pensiones. Nosotros no tenemos una competencia para actuar, pero sí estamos pendientes del tema. ¿Que hay que intensificar el trabajo? Seguramente sí, pero en eso estamos.

-Hablaba de Venezuela. Hablemos de Cuba. ¿Va a cambiar algo tras la muerte de Fidel Castro?
-La relación de Galicia y Cuba siempre fue muy intensa, ya desde la época del presidente Fraga. En Cuba hay en torno a 40.000 gallegos, y ese número va a seguir subiendo. La intensidad de esa relación no se puede perder, y no va a cambiar por el fallecimiento de Fidel Castro. En este momento en el que Cuba está actualizando su modelo económico, Galicia quiere estar presente y ayudar en lo que pueda, y seguramente de esa relación va a salir algo positivo para Galicia y también para Cuba.

-¿Como están los centros gallegos en el exterior?
-La verdad es que tenemos una gran diversidad de centros. Evidentemente las comunidades en el exterior fueron cambiando, y el 70% de esos 500.000 gallegos que están en el exterior ya no nacieron en Galicia. Hay un cambio que tenemos que asumir, porque para nosotros es una riqueza excepcional que sigan vinculados a su tierra. Desde la comunidad autónoma estamos trabajando para facilitar ese relevo generacional necesario en los centros gallegos. Hacemos un esfuerzo económico para ayudarles, sobre todo a los que tienen un componente social, hospitales, centros de mayores... Las comunidades gallegas son nuestros ojos y nuestras manos para poder detectar situaciones de necesidad y para poder llegar a ellas.

-A veces se critica que los centros gallegos son meros perceptores de subvenciones
-Como cualquier subvención pública, están sujetas a una justificación y a un control exquisito. Aquel que pueda pensar que los centros gallegos se quedan en un mero lugar de reunión está lejos de la realidad. Puede haber alguno que sea así, pero son auténticos faros de la cultura y centros de proyección de Galicia, y son incluso mucho más que eso.

-La Junta Electoral recomendaba hace unos días que los emigrantes votaran por Internet. ¿Está de acuerdo?
-Yo leí ese pronunciamento de la Junta Electoral y tengo que decir que lo comparto en un altísimo grado. La Junta Electoral ahonda en el tema y llega a las conclusiones a las que llegó la Administración gallega desde hace tiempo. Las reticencias sobre el voto del exterior hicieron que se pusiera en marcha una nueva norma, pero el voto rogado no está funcionando, y de hecho la participación de los emigrantes, que estaba por encima del 30 %, baja en algunos casos hasta el 4 o el 5 %. Cualquiera se da cuenta de que ese porcentaje es, de facto, casi la imposibilidad de ejercer un derecho. Mucha gente se siente enfadada por tener que rogar el voto cuando son ciudadanos como los demás.

-¿Hay que buscar otros mecanismos?
-Hay que buscar otros mecanismos, pero el voto telemático no puede ser tampoco la única solución posible. Es un mecanismo facilitador, pero también se puede dar la brecha tecnológica. Yo creo que lo ideal es que el sistema actual se mantenga, que se vea la posibilidad de acercar lo más posible el voto en urna y, por supuesto, lo complementemos también con el voto telemático, con las garantías pertinentes, porque creo que tenemos capacidad tecnológica para hacerlo. Lo que sí es claro es que el voto rogado hay que eliminarlo, porque está limitando el derecho a votar a ciudadanos en el exterior. Un ciudadano en el exterior tiene que poder votar en iguales condiciones y con las mismas garantías que aquí, y ese es nuestro objetivo. Desde Galicia en la pasada legislatura hubo pronunciamentos reiterados, y yo espero que en esta legislatura entre todos los partidos nos pongamos de acuerdo para solucionarlo.

 

Fuente y foto: La Voz de Galicia

746 lecturas