ciudades de la Galicia occidental. La mayor parte se dirige a Cuba, pero tampoco se des-
deñan otros destinos, como es el caso del Río de la Plata, sobre todo Buenos Aires.
El bastión fundamental de la emigración gallega en el siglo XIX, sin lugar a dudas,
fue Cuba. En ello tuvo gran influencia el hecho de que, a diferencia del resto de las colo-
nias americanas que se independizaron entre los años 1808 y 1824, Cuba siguió bajo tute-
la de España hasta el año 1899.
A lo largo del siglo XIX, la República Argentina ocupó el segundo puesto como
lugar escogido para emigrar. De acuerdo con los datos oficiales argentinos, del año 1870
a 1886 emigraron a este país 80.942 españoles, de los cuales el 58% eran de origen galle-
go (especialmente de La Coruña y Pontevedra) y en el período que va desde 1885-1895,
los gallegos representan el 44% de la emigración española en Argentina. De acuerdo con
estos datos, los gallegos constituían la mitad, seguidos por catalanes, asturianos, andalu-
ces, vascos y leoneses. Como en otros países de América, los gallegos se asentaron en la
capital y las principales ciudades dedicados al pequeño comercio, artesanado y servicios
urbanos
.
(Eiras Roel, Rey Castelao, O.,1992).
Cuando en el año 1853, la peste y el hambre asolaron Galicia, desde América lle-
garon las ayudas de los gallegos del otro lado del mar. En este ambiente surgió desde la
Habana un proyecto de emigración con la idea lado de aliviar las circunstancias de
Galicia, pero con el objetivo real de que estos emigrantes sustituyeran poco a poco a la
población esclava. La ejecución del proyecto fue muy difícil, e incluso muchos de ellos
pagaron con sus propias vidas. Ante esta circunstancia, las Cortes tomaron cartas en el
asunto y, a partir de la resolución del año 1855, comienza a regularse el tráfico de emi-
grantes a América.
(Navarro Azcue, C.,1987).
El predominio de la isla de Cuba a lo largo del siglo XIX es claro, pero a finales
de la década de los ochenta comienza el flujo hacia el Río de la Plata. Sin embargo, hacia
la década del 90 la corriente vuelva a cambiar, a consecuencia de la crisis económica
argentina tras la quiebra de la Banca Bahring, lo que provocó un aumento de la emigra-
ción hacia Cuba y Brasil. Durante los años 1891-1895, las salidas mayoritarias son hacia
Cuba, que posteriormente se detienen como consecuencia de la guerra de Cuba, pero se
reanudan a partir del mismo mes de diciembre de 1898.
(Eiras Roel, A., y Rey
Castelao, O., 1992).
Dentro del marco general de la emigración nos encontramos con que, si bien
Uruguay fue, junto con Venezuela, el primer país sudamericano que recibió emigrantes
sepués de la emancipación, pierde importancia a favor de Argentina y Brasil, hecho que
parece coincidir con el asentamiento (1870) de la Agencia de Inmigración argentina en
La Coruña.
(Eiras Roel,A.Rey Castelao,.O.,1992).
La emigración gallega al Río de la Plata
77