Page 161 - El Tercio de Gallegos

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dadero motivo de resistir la salida era el temor de que lo matase el pueblo que
sabia que se hallava allí y que debia morir segun las leyes de la guerra, por haber
huido y tomado las armas estando juramentado. Es necesario detallar la rendi-
cion de Santo Domingo porque hay varios que se la atribuyen á pesar de que no
tienen mas parte en ella que haberse acercado para conducir los prisioneros des-
pues que se entregaron. No faltó quien despues que salieron los enemigos entra-
se á registrar el Convento y habiendo hallado en un rincon una bandera de las
que anteriormente se habian depositado en la Iglesia, la recogió y trató de per-
suadir que la rendicion se le debia á él y para comprobarlo ostentava este trofeo
que atendidas las circunstancias conceptuarse de ridiculo; no lo hizo así Don
Juan Angel Goicolea que tambien halló otra detras de un pilar y en lugar de
hacer ostentacion de ella la entregó al Ile. Cabildo para que la mandase volver
á su antiguo lugar.
El Teniente de la 7ª. Compañia D. Antonio Rivera Ramos, desempeñó
cuanto se puso á su cuidado y cumplió como buen Gallego.
Don Lorenzo Santabaya, Capitan de la 8ª. Compª., salió á Campaña
atacado de un terrible dolor reumatico que le impedia el uso del brazo izquier-
do: siguió el Ejercito á Barracas y á Miserere y regresó con el Cuerpo á la Plaza
y la noche del Jueves 2 la pasó en la mayor vigilancia; el 3 fué con 60 hombres
el Tente. Don Pedro Trueva y el de la 4ª. Don Josef Ventura Quintas con dos
cañones volantes á la calle de la Plaza nueva; se mantuvo allí hasta las 3 de la
tarde del dia 4 que se le madó retirar á la plaza: despues pasó á la azotea del
Consulado; y de allí bajo el 5 por la mañana á reforzar una partida nuestra qe.
sostenia los cañones en la Calle del Retiro, que fueron atacados vigorosamente
por los enemigos, luego que los rechazaron volvió á su puesto; bajó 2ª. vez al
oir qe. un Oficial Ingles solicitava uno Español para rendirse, marchando hacia
él lo alcanzó D. Manuel Arce, Ayudante del General, y como iva á caballo se
dirigió al enemigo pero este le hizo fuego y lo mató, entonces volvió Santabaya
á tomar mas gente, y se apostó en dos azoteas de la Calle del Correo á donde
cargó el enemigo y allí hizo su deber aquel dia y el siguiente 6. El 7 se le desti-
nó á la calle de las Torres, y cubrió unas azoteas inmediatas á San Miguel, y
allí permaneció hasta que se reembarcaron los enemigos.
El Teniente desempeñó al Capitan hasta el 5 á medio dia que se le desti-
nó á la Calle de Sto. Domingo á donde hizo su deber”.
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