habilitado como garaje, prevé por uno de
sus lados la entrada con el vehículo y la
salida por el lado opuesto sin necesidad de
maniobra. Este trazado implica la apertura
de dos grandes portalones en el cierre fron-
tal; uno a la derecha como punto de acce-
so y otro simétrico a la izquierda como
lugar de salida del automóvil.
La finca se desarrolla en la parte posterior
de la casa, y aunque desconocemos su
extensión, en ella hay cabida para una gran
palmera, magnolios, araucarias y numero-
sos camelios.
ANÁLISIS DESCRIPTIVO
Aunque esta vivienda de promoción indiana
constituye el único ejemplo de los cataloga-
dos en el que se corrobora la importación del
proyecto desde el lugar de emigración de su
promotor, nuevamente se constata la parcia-
lidad del influjo americano en la obra india-
na ya que éste se reduce a una serie limitada
de elementos y formas arquitectónicas. Esto
es, porches, terrazas y sotabancos se prodi-
gan sobre una volumetría que responde a los
modelos residenciales autóctonos.
Partiendo de la tradicional planta cuadra-
da se levantan en este edificio un sótano,
dos plantas y un bajocubierta techado a
dos aguas, es decir, una sencilla caja de
muros mamposteros ocultos bajo un revo-
co pintado. A este prisma de partida se
adosa frontalmente un segundo volumen a
modo de apéndice; perforado en el primer
nivel configura un mirador soportado por
dos gruesos pilares que enmarcan el porche
de entrada. Remata este volumen una
terraza protegida por un antepecho aba-
laustrado que enlaza con el sotabanco dis-
puesto sobre la cornisa. El acceso a esta
terraza se efectúa desde el cuerpo que se
erige sobre la cubierta; se trata de un
buhardillón coronado por una azotea que
atraviesa transversalmente la cubierta a dos
EMPLAZAMIENTO
Esta vivienda de promoción indiana cono-
cida actualmente como Casa Place pero en
origen designada Place Margarita en honra
a la esposa de su promotor constituye el
más completo exponente del influjo ameri-
cano en la producción indiana catalogada.
Su promotor, Manuel Fernández López,
indiano oriundo de Ribadeo, importó los
planos y algunos materiales desde Florida,
lugar donde transcurrió media vida de
intenso trabajo dedicado al negocio de la
construcción.
Nuevamente el sentimiento por el lugar de
nacimiento está latente en la vida del
indiano de ahí que, tras adquirir una ele-
vada posición económica a través de la
emigración, construya una nueva vivienda
en su lugar de origen: la parroquia riba-
dense de A Devesa.
La casa, que responde al modelo de vivien-
da unifamiliar aislada con finca, se ubica a
orillas de la Carretera N-634 a su paso por
esta parroquia. Como es común en las
casas vinculadas a las carreteras generales el
recinto presenta dos tipos de cierre: el
antepuesto a la fachada principal y otro de
menor porte que cierra el resto de la finca.
El primero consta de un zócalo de mam-
postería recebada sobre el que se dispone
un antepecho de balaústres confeccionado
en piedra artificial; el segundo se constitu-
ye como una tapia que rodea perimetral-
mente la práctica totalidad de la parcela.
Como pauta generalizada en las casas
indianas que adoptan este tipo de empla-
zamiento se dispone un pequeño espacio
entre el cierre frontal y la fachada princi-
pal, que en este caso alberga la escalinata
de acceso flanqueada por sendos jardines.
Resulta curioso observar la influencia de la
arquitectura residencial americana en la
adaptación de la estructura de la casa al uso
del automóvil; el sótano de la vivienda,
Casas de indianos
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