El templo más antiguo del camino de Santiago

El Cebreiro es una corona de nieve, una película de Capra, un pórtico galaico para el Camino Francés, la cumbre donde tiene la bruma su cuna, el reino de la pizarra, la memoria castreña de las cabañas de antes, mucho antes, de los romanos... O Cebreiro es también la leyenda más internacional, el milagro del Santo Grial, acogido aquí en el templo más antiguo de la Ruta Jacobea que es la iglesia prerrománica de Santa María a Real.
En este clima sin domesticar, San Xiraldo, conde de Aurillac, fundó en el siglo IX un hospital con la intención de atender y dar cobijo a los primeros peregrinos que iban en busca del cuerpo de Santiago que se acababa de descubrir en Iria Flavia. Aquí pararon incluso los Reyes Católicos y el emperador Carlos I. El hospital derivó en el Santuario que hoy conocemos, muy bien conservado, y entre as singularidades que alberga figura una pila bautismal de la misma época que la iglesia, reminiscencia de la práctica del bautismo por inmersión, practicado hasta el siglo XIII, y una hermosa talla románica de la Virgen.
La fama de este lugar trascendió las fronteras, pues aquí se sitúa según la leyenda uno de los lugares del mítico Grial, que es el vaso donde José de Arimatea recogió la sangre de Cristo en la cruz.
(El capítulo completo y más singularidades de Galicia, en el libro Galicia en cen prodixios, de Henrique Alvarellos (Edicións Xerais, 2004))


