La primera torre con reloj de España

Si algún sonido es conocido en Compostela ése es el de las campanadas graves de la Torre da Berenguela (la mandó levantar el arzobispo de Compostela Berenguel de Landoira), en plena plaza de la Quintana. Otero Pedrayo afirma, en su Guía de Galicia de 1926 que “la campana de su reloj mide con sonido incomparable, grave y hermoso, el tiempo de Santiago”. La Torre do Reloxo (también es denominada así), ópera prima del arquitecto santiagués Domingos de Andrade, es una mole de granito de 72 metros de altura que efectivamente rigió durante siglos la vida urbana y de todo el contorno santiagués.
El primer reloj le fue colocado en 1522. Estamos, por lo tanto, delante de la primera torre con reloj de España y probablemente una de las primeras de Europa. Muchos años después, en 1831, se trajo otro aparato construido en Ferrol, hecho por Andrés Antelo. La campana de la torre, de dos metros y medio de diámetro, estaba considerada como una de las mejores del mundo, pero perdió su sonido original y fue trasladada al Museo Catedralicio, donde hoy puede contemplarse reposada y callada en su inmensidad. Había sido fundida en 1729 por Pedro de Güesmes.
(El capítulo completo y más singularidades de Galicia, en el libro Galicia en cen prodixios, de Henrique Alvarellos (Edicións Xerais, 2004))


