El Centro Gallego de Santander homenajeó al orensano Manuel Ramón Arias Teijeiro de Castro, obispo de la capital cántabra, en el 150 aniversario de su fallecimiento

Natural de O Carballiño, era sobrino de Fray Veremundo Arias Tixeiro (obispo de Pamplona en 1804 y de Valencia en 1814), y primo de Fray Anselmo Bartolomé de la Peña, obispo de Agrigento (Sicilia- Italia) de 1717 a 1723, ambos también gallegos.

  • Imagen de las y los asistentes al acto de homenaje a Manuel Ramón Arias Teijeiro de Castro, el obispo natural de O Carballiño
    Imagen de las y los asistentes al acto de homenaje a Manuel Ramón Arias Teijeiro de Castro, el obispo natural de O Carballiño
  • José Antonio Hermida, presidente de la entidad gallega en la capital de Cantabria, realizó un esbozo de la biografía del obispo gallego
    José Antonio Hermida, presidente de la entidad gallega en la capital de Cantabria, realizó un esbozo de la biografía del obispo gallego
  • Durante el acto litúrgico, intervino la Agrupación Musical Pulso y Púa Fresneda, de Los Corrales de Buelna
    Durante el acto litúrgico, intervino la Agrupación Musical Pulso y Púa Fresneda, de Los Corrales de Buelna
  • El Centro Gallego de Santander entregó una placa alusiva a este homenaje a los monjes dominicos de Las Caldas
    El Centro Gallego de Santander entregó una placa alusiva a este homenaje a los monjes dominicos de Las Caldas
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Santander (Cantabria), 11 de enero de 2014.

El presidente del Centro Gallego de Santander, José Antonio Otero Hermida, acompañado de la Junta Directiva (Clemente González -vicepresidente-, Olga Babarro, María Santos, Luis Fernández, Alejandro Llano y Susana Rodríguez), en representación de los socios y socias de la Casa de Galicia en Cantabria, organizaron un sencillo pero emotivo acto de reconocimiento hacia un gallego ilustre, el Excmo. y Rvdmo. Sr. D. Manuel Ramón Arias Teijeiro de Castro, sexto obispo de Santander, al hacerse falta el pasado día 19 de diciembre de 2013, el 150 aniversario de su muerte acaecida en 1863, precisamente en el hermoso Santuario de Nuestra Señora de las Caldas, donde desde entonces reposan sus restos mortales.

En el acto estuvo presente el teniente de Alcalde del municipio de Los Corrales de Buelna, Serviliano González García, en representación de la corporación municipal que preside la alcaldesa Dña. M ª Mercedes Toribio Ruiz; Paulino Laguillo, periodista y escritor, vecino de Los Corrales de Buelna, que colaboró con la entidad gallega en la organización del homenaje; y muchos amigos y amigas del Centro Gallego que se unieron a esta celebración, como Enrique Gutiérrez Marcos, Pedro Arce Díez o José Ramón Saéz, entre otros y otras.

Ofició la Santa Misa el Padre Tomás González Santiago dominicano de Las Caldas, ayudado por el Rector del Seminario Diocesano del Monte Corbán, D. Juan José Valero Álvarez. El acto religioso contó con una numerosa asistencia de vecinos y vecinas de Las Caldas, San Felices y Los Corrales de Buelna.

Al comienzo de la misa se hizo un ofrecimiento floral ante la tumba y lápida del obispo Manuel Ramón Arias Teijeiro de Castro, en el cual participaron el presidente y el vicepresidente del Centro Gallego. A continuación el presidente de la Casa de Galicia, José Antonio Otero Hermida, dirigió unas breves palabras a las y los presentes agradeciéndoles su presencia en el acto, glosando a continuación la figura del insigne e ilustre obispo de Santander.

El obispo Manuel Ramón Arias nació en Cabanelas, parroquia de Santa Eulalia de Banga, perteneciente al Ayuntamiento de O Carballiño (Ourense), el 1 de mayo de 1780. Es primo del Fray Anselmo Bartolomé de la Peña (Obispo de Agrigento (Sicilia- Italia)  de 1717 a 1723); y sobrino de Fray Veremundo Arias Tixeiro (obispo de Pamplona en 1804 y de Valencia en 1814), al que estuvo muy vinculado siendo su secretario. Éste es uno de los obispos mas estudiados de España y su cometido pastoral fue muy importante en tiempos muy difíciles para el país. Tuvo una actitud heroica en defensa de la Iglesia Católica, durante la Guerra de la Independencia así como durante el Trienio Liberal. Como dato curioso, los tres obispos nacieron en el mismo lugar de Galicia.

Fueron numerosos los hechos relevantes durante el mandato del Reverendo Manuel Ramón Arias Teijeiro de Castro, obispo de Santander. Fue presentado por Isabel II para ocupar la diócesis de Santander cuando contaba 67 años de edad y el Papa Pío IX expide la bula correspondiente para confirmarle como obispo el 17 de enero de 1848. Su ordenación como obispo tiene lugar en Madrid el 2 de julio de 1848 y el 19 de julio toma posesión del obispado de Santander con gran solemnidad y recibimiento por el pueblo, siendo el sexto obispo de la actual capital cántabra. Su actividad pastoral tuvo una gran trascendencia para la diócesis de Santander, siendo el promotor de la construcción de la Iglesia de Santa Lucía de Santander solicitada a la casa consistorial santanderina el 12 de junio de 1850. Fundó el Seminario Mayor Diocesano en el antiguo Convento de Corbán, en San Román de la Llanilla (Santander), que se inauguró el 15 de octubre de 1852. Participó en los actos inugurales del ferrocarril Santander-Alar del Rey en tiempos de Isabel II, el 3 de mayo de 1852. También inició el proyecto de carretera desde Santander (barrio Pronillo) al seminario de Corbán, en 1857, e instauró los carros fúnebres en Santander el 6 de marzo de 1858.

Su vinculación con el Santuario de Nª Srª de Las Caldas, se debe probablemente al canónigo D. Felipe Dionisio de Quijano y Hazas, natural de Los Corrales de Buelna y tío abuelo de D. José M ª Quijano Fernández-Hontoria, fundador de las Forjas de Buelna en 1873, lo que con toda seguridad dio a conocer al obispo orensano el Santuario de Nª Srª de Las Caldas, donde acudiría con frecuencia a realizar ejercicios espirituales.

D. Manuel Ramón Arias Teijeiro de Castro, debido a su mala salud solicita al Papa Pío XI, la renuncia en 1858, que le es concedida un año mas tarde, trasladándose al Monasterio de las Caldas en 1859. Le sucede en el obispado de Santander otro gallego, Monseñor D. José López Crespo, pontevedrés, que toma posesión el 26 de septiembre de 1859.

Fallece el 19 de diciembre de 1863, a los 83 años de edad rodeado de los miembros de la comunidad de los Dominicanos de Las Caldas y de su familiar el Maestreescuela D. José Iglesias Castañeda, que nunca lo abandonó.

Durante su magisterio tuvo un gran reconocimiento a su cometido pastoral, mereciendo los mayores elogios de los suyos contemporáneos "hombre de frecuente oración.. y por ende de espíritu piadoso, manifestándose hasta en las acciones más pequeñas". El Padre Reginaldo Conrat, dominicano historiador, en su Historia de Nª Srª de Las Caldas de 1900, se refería a él de la siguiente manera: "prelado modesto de acrisolada virtud, que dirigió de forma laudable su diócesis, legando al convento sus libros y muebles y los ornamentos de altar que poseía, comprando a sus expensas un reloj para el coro y haciendo una donación para el arreglo de órgano." D. Sixto Córdova y Oña, sacerdote a cargo de la Iglesia de Stª Lucía decía de él en 1913, con motivo de hcumplirse el cincuentenario de su muerte "Obispo santo de acendrada piedad y mucha oración, suave en el hablar, sencillo y afectuoso, inspiraba profundo amor y respeto. Fue el pastor que merecía Santander en aquellos turbulentos días".

Durante el acto litúrgico, intervino la Agrupación Musical Pulso y Púa Fresneda, de Los Corrales de Buelna, que dio un gran realce a la ceremonia con su intervención.

Con una foto de familia a los pies del Altar mayor de la Iglesia de la Nª Srª de las Caldas, concluyó el acto de homenaje con la entrega de una placa a los monjes del monasterio alusiva al aniversario de la muerte de este insigne obispo de Santander, de ascendencia gallega, con el deseo de que este efeméride de 2013, se constituya en un homenaje póstumo de las y los cántabros a su prominente cometido episcopal, con dedicación absoluta e íntegra admirable a los montañeses y montañesas de mediados del siglo XIX, y cuyos restos descansan en las tierras de Cantabria.

La Junta Directiva del Centro Gallego, en representación de la Casa de Galicia en Cantabria, reiteró el agradecimiento a la comunidad religiosa del Santuario que permitió hacer este sencillo y emotivo homenaje y a todas y todos los asistentes que participaron en la ceremonia.

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